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BTB 26: El S610C INDEPENDIENTE

El innovador Donald Robbins percibe una mejora importante en sus operaciones de gestión de plantaciones después de adquirir la ‘transformación de la máquina’ de Tigercat.
 Donald Robbins, propietario de Robbins Forestry, posa delante de un camión para transporte de troncos de Robbins Forestry Inc.

Donald Robbins, propietario de Robbins Forestry.

— Por Paul Iarocci

A principios de 2010, Tigercat creó una nueva división con enfoque en el desarrollo de maquinaria especializada en aplicaciones industriales para uso fuera de caminos. Justo cuando Tigercat intentaba impulsar su conocimiento en maquinaria de ingeniería para aplicaciones de gran potencia, el contratista con sede en Georgia, Donald Robbins, buscaba un fabricante que construyera transportes para sus operaciones de fumigación y fertilización en plantaciones de pinos jóvenes.

El skidder 610C, que se utilizó previamente como la plataforma para el transporte de dispositivos aéreos AD610C, una reciente incorporación en la línea industrial para uso fuera de caminos de Tigercat, era la máquina base perfecta en la que trabajar. Para satisfacer los parámetros de ancho máximo de Robbins, 2,4 m (8 ft), se necesitaría una distancia entre ruedas extrema. Esto a su vez requeriría un eje delantero fijo debido al espacio insuficiente entre la pared interior del neumático y la máquina. En consecuencia, la máquina de Robbins necesitaría una sección central oscilante.

Opino que la calidad es algo que se ha perdido con el paso de los años. Todos quieren lo barato, pero lo barato no siempre es lo mejor. No quiero ser lo más barato, quiero ser el mejor y les voy a brindar a mis clientes lo que les corresponde.

– Donald Robbins

Casualmente, Tigercat también tuvo un pedido de un cliente de Ecuador mediante el distribuidor Efocol-Equipos Forestales por un forwarder 610C común. Este proyecto también implicaría el diseño de una sección central oscilante. Con dos modelos y mercados diferentes para repartir los costos de diseño, de pronto, el proyecto del fumigador de Robbins era viable.

Donald Robbins, propietario de Robbins Forestry Inc, ha trabajado en la gestión y mejora de las plantaciones de pino durante 25 años. Una compañía multiservicio, Robbins Forestry planta, fumiga y fertiliza bosques. Robbins y sus máquinas también se han solicitado para combatir incendios. “Hemos utilizado agua y retardantes de fuego en las máquinas durante incendios forestales para el gobierno federal y las compañías forestales”, explica Robbins.

Un S610C inmerso en un bosque denso; un medioambiente típico para las operaciones de fumigación del S610C.

Un medio ambiente típico para las operaciones de fumigación del S610C.

La compañía opera principalmente en el sur de Georgia y el norte de Florida, trabajando para diferentes clientes corporativos y pequeños propietarios privados. Como Robbins con frecuencia se encuentra en la carretera, su esposa Rhonda administra la oficina, ubicada en Manor (Georgia).

Algunos emplazamientos al norte de Florida se encuentran en zonas ecológicamente sensibles. El Departamento de Protección Ambiental en conjunto con el Distrito de Administración del Agua de Florida tienen regulaciones exigentes, por lo tanto la precisión es particularmente importante. “La administración del agua es muy rigurosa”, enfatiza Robbins. “Es importante donde colocas el fertilizante. Tienes que ser muy preciso porque existen muchas zonas húmedas y ecológicamente sensibles. No podemos fallar más del 2 %”.

Robbins Forestry se ocupa de fumigar cinco meses en el año y de fertilizar los otros siete meses. Según la especie de maleza a combatir, la fumigación por lo general se realiza al final del verano y en el otoño. Durante todo el ciclo de rotación, por lo general la gestión de las plantaciones consta de múltiples tratamientos de herbicida y fertilizante al comienzo y varios más durante todo el ciclo.

David Rewis, de Robbins Forestry, supervisa las cuadrillas de fumigación y fertilización. Siendo un ex maestro con formación formal en forestación y agricultura, Rewis dice que en la primavera después de un tratamiento con fertilizante existe una diferencia notable en lo más alto de la vela, el color más claro del nuevo brote que se puede ver en la copa de los pinos.

Robbins comenzó su carrera trabajando para Roger James, quién falleció hace doce años. Roger fue un impulsor importante en el negocio de la gestión de plantaciones. Se le ocurrió la idea de un skidder con un esparcidor e inicialmente diseño una tolva.

Dos hombres posan juntos con ropa casual. David Rewis (izq.) supervisa el equipo del S610C. Van McLoon, representante de ventas de Tidewater Equipment de Brunswick, vendió los tres pulverizadores para el S610C a Robbins Forestry.

David Rewis (izq.) supervisa el equipo del S610C. Van McLoon, representante de ventas de Tidewater Equipment de Brunswick, vendió los tres pulverizadores para el S610C a Robbins Forestry.

James y Robbins trabajaron juntos por trece años y construyeron varias máquinas, siempre utilizando los skidders de Franklin como base del transporte. “Acortábamos un Franklin, acortábamos la pala, retirábamos el guardabarros y extendíamos el chasis”, explica Robbins. “Le reconozco mucho a Roger James. Fue un mentor para mí y aprendí mucho de él. Opino que estaría orgulloso de la empresa hoy en día”.

Robbins ha seguido mejorando y perfeccionando la maquinaria. “Hemos cambiado el diseño de los esparcidores y los pulverizadores un cien por ciento. Antes eran más propensos a volcarse: ahora tenemos deflectores. Y los tanques se construyeron con un cuarto de pulgada (0,6 cm aprox.) de material inoxidable. Pueden darse vuelta en una zanja sin perder su carga. Queremos asegurarnos de que si uno se da vuelta en una zanja, no vamos a tener un derrame”.

Si bien Robbins siguió retocando el diseño de los tanques del pulverizador y las tolvas durante los años, la falta de mejoras de los transportes le causaron continuas frustraciones y una pérdida de la producción importante. “En aquellos tiempos, creo que el Franklin era un buen tractor. Sin embargo, no progresaron con el tiempo”, comenta Robbins.

“Cada Franklin que compraba, lo descargaba del camión en el verano y calentaba. Ese fue el comienzo de los problemas. Nunca pudimos hacerlos enfriar debido al diseño de la máquina. La transmisión de cambio era un problema. El mantenimiento era terrible por el calor. Se calentaba el motor, después el convertidor de torsión, luego el sistema hidráulico: una cosa está relacionada con la otra”. Para empeorar las cosas, a ningún fabricante le interesaba producir tal máquina porque el mercado era muy pequeño.

Un S610C con pulverizador entre las filas de árboles.

Robbins fabrica e instala las tolvas para el fertilizante y los tanques del pulverizador. El S610C puede alojar ambas unidades.

“Al final, pudimos convencer a Tigercat de construir un tractor y ha sido como el día y la noche. Nunca vi tanta diferencia. El Tigercat es cien por ciento mejor tractor que cualquier Franklin que se haya construido. Estábamos trabados con Franklin y teníamos un montón de problemas que nunca pudieron resolver. Con el tractor de Tigercat sentimos que todos estos problemas se resolvieron desde un principio.

Estamos impresionados”. El transporte S610C tiene una velocidad de trabajo de 4,8 mph (7,7 km); sumamente rápido si se tiene en cuenta la densidad de las juveniles y tupidas plantaciones. Robbins tiene un camión y un operador disponible que se ocupa de mantener llenos los tanques del pulverizador y las tolvas.

Robbins Forestry recibió el primer S610C en junio de 2010 del distribuidor Tidewater Equipment de Brunswick (Georgia). La máquina fue a trabajar directamente al calor del verano y al terreno blando: una combinación complicada. “Cuando te estás hundiendo doce centímetros y hace 38 grados, enseguida te das cuenta de si [una máquina] se recalentará o no”, afirma Robbins.

Un caimán descansando en el barro.

Robbins Forestry opera con frecuencia cerca de zonas de humedales ecológicamente sensibles en el norte de Florida. La precisión es de suma importancia en la aplicación de herbicidas y fertilizantes.

Rewis agrega que, si se toma en cuenta el tiempo de inactividad con las máquinas anteriores, es claro que la producción se ha incrementado de manera significativa.

Robbins siguió adelante y compró dos S610C más para un total de tres unidades. “Hablé probablemente con veinte contratistas de cosecha forestal diferentes antes de comprar estos tractores. Cubrimos una gran zona”, explica Robbins, que ha trabajado en lugares tan distantes entre sí como las Carolinas y Alabama.

“Todos hablaron bien de los tractores. Por lo general, no es así, pero nunca escuché ninguna crítica”. Aparte de mejorar el porcentaje de disponibilidad de la máquina, Robbins obtuvo algunas ventajas adicionales al cambiar su flota por los S610C. Ahora puede usar neumáticos 30,5, que a su vez incrementan la carga útil y proporcionan más flotación. También, el neumático de capas más gruesas es más duradero. “Ahora somos mucho más productivos y no tenemos que recargar con tanta frecuencia”, afirma Robbins.

El operador también se dio cuenta rápidamente de que rara vez es necesario bloquear el diferencial. “Con el viejo Franklin, teníamos que bloquearlo [el diferencial] todo el tiempo”, explica Robbins. “Cuando doblabas, los cuatro neumáticos se enterraban. Destrozabas el camino de tierra o desprendías el césped y seguramente te hundías. Con el Tigercat, rara vez dejas una huella.

Un trabajador carga la tolva del pulverizador del S610C.

Autoservicio: una tolva dura 45 minutos aproximadamente. Se requiere que las recargas sean rápidas para mantener alta la producción.

“Otro gran problema es el fuego. A lo largo de los años, tuve tres o cuatro Franklins que se quemaron”, comenta Robbins. “Los residuos se acumulaban abajo del motor, y se caía paja del colector y se prendía fuego. Para cuando el operador se enteraba del incendio, no había nada que pudiéramos hacer al respecto”.

Un pulverizador S610C de Tigercat pasa apretado entre las hileras de los juveniles árboles.

Tigercat modificó el transporte 610C para lograr un ancho total sumamente reducido. Esto le permite al S610C pasar con facilidad entre las hileras de las juveniles y tupidas plantaciones.

Un ventilador de succión automático de paso variable/reversible y una rejilla de admisión de aire adicional evitan la acumulación de residuos alrededor de los intercambiadores de calor. El aire refrigerante fluye, al contrario de lo que hacían las máquinas de Franklin. Los operadores limpian la prerrejilla plegada delante del radiador a diario y los inconvenientes con los residuos que eran tan frecuentes ya no son un problema. “Ahora cuando hacemos el mantenimiento semanal, la única cosa en el fondo del compartimento del motor es el polvo”, dice Robbins.

La colaboración de Robbins con Tigercat en el diseño y las especificaciones del S610C ha sido una experiencia positiva para todos. “Íbamos a ir hacia arriba, no abajo, juntamos nuestras cabezas y lo pudimos hacer. Los ingenieros se pusieron manos a la obra. Estoy tan deslumbrado con los empleados [de Tigercat] como lo estoy con los tractores”.

Y relacionando la filosofía de Tigercat con la suya, continúa: “Opino que la calidad es algo que se ha perdido con el paso de los años. Todos quieren lo barato pero lo barato no siempre es lo mejor. No quiero ser lo más barato, quiero ser el mejor y les voy a brindar a mis clientes lo que les corresponde”.

Al igual que Tigercat, el mandato de Robbins, tanto en la vida como en los negocios, es innovar y mejorar continuamente. “Quiero crecer. No quiero ser el tipo que les copia a todos. Quiero ser el innovador, no el imitador. Esta es mi vida y la he disfrutado inmensamente. Estoy muy agradecido con lo que tengo y lo que mi familia ha logrado. Una de mis hijas es licenciada y la otra es una enfermera especializada que participa en cirugías a corazón abierto en Atlanta. He alentado a mi familia a que sea como mi empresa… que crezcan y sean productivos”.