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BTB 38: En busca de la energía

Una flota de “experimentados” equipos de Tigercat ayuda a Sapp’s Land & Excavating a satisfacer la creciente demanda de biomasa.

— Por Larry Trojack, escritor independiente

Mientras la economía de EE.UU. continúa con su lucha lenta, pero constante para llegar a números respetables, muchas industrias están experimentando en la misma medida un pequeño aumento en sus negocios. Uno de esos negocios es el mercado estadounidense de la biomasa. Durante el 2013, este mercado fue el responsable de agregar más de 230 megavatios de potencia a la red eléctrica nacional, el mayor crecimiento en cuatro años. Además, las exportaciones estadounidenses de granulado de madera hacia Europa se duplicaron en dos años hasta alcanzar 4,7 millones de toneladas en 2013. Según el Análisis de Fibra de Madera de Norteamérica (North American Wood Fiber Review), los estados sureños aportaron el 63 % del volumen total. Para que todo esto sea posible, se contactó a contratistas forestales que previamente habían estado atravesando momentos difíciles. Estos contratistas están proveyendo astillas a aserraderos y plantas en todo el país.

Un cargador 234 de Tigercat con la garra llena de pinos.

Jerry confía en muchas de las máquinas más antiguas, como en este cargador 244. Afirma que la confiabilidad que brinda Tigercat es un factor importante.

Para Jerry Sapp, todo esto significó un crecimiento para su empresa: pasó de tener siete empleados a tener casi 40. También significó tener que ir armando lentamente una flota de equipos para la explotación forestal que sea capaz de satisfacer la nueva demanda de biomasa. Actualmente, Sapp’s Land & Excavating cuenta con no menos de 14 máquinas Tigercat (algunas nuevas y otras casi consideradas clásicas) y está lista para convertirse en uno de los principales proveedores de microastillas para biomasa en el noroeste de Florida.

Un legado en la cosecha de madera

La empresa de Sapp comenzó sus actividades en 1978 bajo el nombre de Jerry Sapp Timber y se dedicaba a la cosecha de madera. Luego, comenzó a ofrecer servicios de despeje de terrenos y excavaciones para satisfacer las necesidades de desarrollo residencial y comercial de la región. Sin embargo, Sapp afirma que la cosecha de madera ha estado siempre en su sangre.

“Mi padre, Richard, era contratista forestal. Por eso, la cosecha de madera ha sido siempre una parte importante de mi vida”, asegura. “Es más, trabajé con él durante siete años antes de comenzar con mi propia empresa. Mis dos empresas operaron por más de 20 años. Sin embargo, en el 2000, decidimos achicarnos y enfocarnos en el despeje de terrenos más que en la cosecha de madera”.

Durante varios años, la empresa de Sapp se mantuvo ocupada construyendo subdivisiones, despejando terrenos, y construyendo lagos y estanques para peces. Y lo hizo con un equipo de solo tres o cuatro personas. Con el deterioro económico, las industrias del desarrollo residencial y comercial se vinieron abajo en terribles momentos. Una vez más, Sapp tuvo que recurrir a la cosecha de madera para mantener el barco a flote. “Seguíamos teniendo un viejo skidder de Tigercat que habíamos comprado en 1996. Conseguimos un feller buncher de Tigercat usado y, por un tiempo, cargábamos los camiones con nuestra excavadora hasta que compramos un cargador”, señala Sapp. “Volvimos realmente a nuestras raíces”.

La puja por la biomasa

Sapp’s Land & Excavating, con sede en Chipley, Florida, es una empresa familiar por naturaleza. Sharon, la esposa de Jerry, ha estado junto a él desde que se creó la empresa. Su hijo, Jeremy, lleva a cabo diariamente tareas en diferentes partes de la organización. Cuando Sapp retornó al mercado de la cosecha de madera, se comunicó con algunos de sus viejos contactos de la industria para volver a entablar relaciones comerciales y asegurarse algunos trabajos. Sin embargo, aprendió con el tiempo que tenía mucho más sentido trabajar directamente con los aserraderos del área.

“Poco tiempo después, estábamos despejando terrenos y cosechando madera solo para un par de empresas importantes; una de ellas era Green Circle Bio Energy”, explica. “En ese momento, no lo sabíamos, pero hacer negocios con ellos significaría un cambio rotundo”.

Jerry Sapp (derecha) habla con uno de sus transportistas de astillas sobre una operación de despeje.

Jerry Sapp (derecha) habla con uno de sus transportistas de astillas sobre una operación de despeje.

Green Circle Bio Energy, Inc. es uno de los más grandes productores de combustible granulado. Este granulado se vende a la industria de la generación de energía europea para la cocombustión en centrales eléctricas que utilizan carbón. La empresa, con sede en Cottondale, Florida, abrió sus puertas en 2008. Su máxima capacidad de producción anual es de 600 000 toneladas de combustible granulado; actualmente, produce más de 580 000 toneladas por año. Con esos volúmenes, es crucial que sus instalaciones reciban un caudal permanente de astillas especiales. La empresa se aseguró dicho caudal (y sacó provecho de la oportunidad comercial) con una llamada a Jerry Sapp.

“A fines de 2012, Green Circle se comunicó con nosotros para que trabajemos en unos rollizos de madera que necesitaban cortar antes de una fecha determinada. Aparentemente, lo necesitaban para sacar provecho de una inminente situación impositiva”, señala Sapp. “En ese tiempo, nuestra empresa había crecido, pero seguíamos haciendo solamente entre 40 y 45 cargas de rollizos por semana. Pero a principios de 2013, un nuevo acuerdo con Green Circle nos permitió ingresar rápidamente a la industria del astillado a gran escala; hacíamos hasta 150 cargas por semana. Para ese momento, nos habíamos convertido en una empresa totalmente diferente, pero estábamos felices de poder crecer mientras muchas otras empresas seguían luchando para recuperarse del deterioro económico”.

El compromiso con la excelencia

Para satisfacer la demanda de astillas especiales de Green Circle —astillas generalmente de 13-20 mm (0,5-0,75 in) de largo y ancho, y un grosor de unos de 3 mm (0,125 in)—, Sapp utiliza un par de MicroChippers de árbol completo 40/36 de Morbark.

“Por lo general, realizamos semanalmente cerca de 110 cargas de microastillas entre dos equipos de astillado”, aclara Sapp. “Sin embargo, cuando las condiciones son ideales, he visto a un equipo realizar más de 80 cargas por semana con un solo astillador”.

Con respecto a la cosecha de madera y el despeje de terreno, la lealtad que comenzó con aquella máquina de Tigercat se convirtió en un compromiso completo a medida que creció el negocio. Actualmente, la empresa tiene y opera una flota de maquinaria Tigercat que consiste en cinco feller bunchers (cuatro del modelo 720E y un 720D), cuatro skidders (uno modelo 620E y tres 620C) y cinco cargadores (tres modelos 240B, un 230C y un 244).

“Trabajamos en un entorno muy exigente en el que no puede haber tiempo de inactividad. Por eso, necesito que mis equipos sean productivos y duraderos”, afirma. “Tigercat me proporciona lo que necesito; sus equipos son confiables y superan a cualquier producto del mercado. La diferencia que tengo con otras empresas de la industria es que prefiero comprar equipos usados en vez de nuevos. La gente de la sucursal de Tidewater Equipment en Thomasville, Georgia, me ha ayudado mucho con los equipos nuevos y usados que necesito”.

Agrega que la clave para él es que el grado de confianza en el equipo de Tigercat nunca se ha visto afectado

“Si bien un equipo de Tigercat puede tener tres o cuatro años de antigüedad y estar fuera de garantía, sé que puedo confiar en que funcionará a la perfección durante años. Eso ha hecho una gran diferencia para nosotros”.

De hecho, la mayor parte de la flota de Sapp corresponde a equipos que se construyeron entre 2005 y 2008, un par de unidades nuevas y el modelo de 1996 que sigue funcionando. Sapp cuenta que no mucho tiempo atrás, compró un skidder de la competencia porque consiguió un precio que no podía dejar pasar. “Lo debería haber dejado pasar”, confiesa. “Fue un desastre en comparación con nuestras unidades de Tigercat. Lo vendimos a los seis meses y lo reemplazamos por un skidder 620E de Tigercat”.

Un trabajo que marca la diferencia

Sapp cuenta que la puja para crear más y más biomasa, entre ella el granulado que Green Circle produce y exporta, los ha llevado a considerar convertir un tercer astillador, que actualmente utilizan para producir astillas más grandes y estándar para combustible, en un microastillador. Afirma que el trabajo que realizan beneficia a la industria de la explotación forestal local y lo seguirá haciendo en un futuro.

“Una gran parte de los acres que talamos corresponde a tierras que se talaron por primera vez hace quince años y que nunca más se trabajaron”, comenta Sapp. “En consecuencia, hubo un crecimiento de hasta 10 metros de alto de plantas que no sirven, y que no interesan a las empresas destinadas a la explotación forestal. Si el objetivo es replantar, los terratenientes tienen que sacar ese material del lugar solo para ver cuáles son las áreas que merecen la pena tratarse con herbicidas y replantarse. Tienen dos opciones: pueden pagarle a alguien para que vaya y despeje el lugar con una topadora, o pueden pedirnos a nosotros que vayamos y lo hagamos gratuitamente”.

Según Sapp, si muchas de las tierras en las que trabajan no se despejan, seguirán igual por otros quince o veinte años hasta que se pueda sacar de ellas algo de valor. La opción que ellos ofrecen es mucho mejor: despejarlas, replantarlas y, en diez años, obtener una buena ganancia de ellas.

“Nuestro trabajo nos beneficia a todos”, afirma. “Tomamos acres que de otra manera se desperdiciarían y los volvemos a incorporar a la cadena de producción. Con el tiempo, terminarán produciendo un material de mejor calidad. Hay muchas tierras de este tipo en un radio de 100 km del lugar donde trabajamos. Por eso, sé que estaremos ocupados por un largo tiempo. Nuestros equipos de Tigercat nos han ayudado mucho a lograr que todo esto ocurra y lo seguirán haciendo a medida que crezcamos cada vez más”.

Un skidder 620E arrastra una gran carga de pinos.

La última incorporación a la flota de skidders es el nuevo skidder 620E