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BTB 54: La conducción de Rachel

La talentosa operadora de procesador, Rachel Brink, asombra con su conducción, ética de trabajo y actitud positiva.

– Samantha Paul, especialista en marketing

Rachel y su pomerania llamado Cash.

Rachel y su pomerania llamado Cash.


Con sede en Williams Lake, Columbia Británica, Rachel Brink está rodeada a diario por grandes montañas y bosques y no lo querría de otra manera. “Es un estilo de vida diferente”, comenta sobre su carrera en la industria forestal. “No son horas de oficina normales, pero las vistas lo compensan”.

El abuelo de Rachel inició una compañía de transporte de madera a principio de la década del ochenta. Su padre, Randy, y su hermano, Justin, desarrollaron la empresa a partir de ahí. 37 años más tarde, Small Pine Logging aún sigue manteniéndose fuerte. “En determinado momento tenemos a casi toda la familia trabajando”, dice Rachel. “Mi hermana, su exmarido, mi hermano, mi papá, el suegro de mi hermano y mis dos primos”, rememora. “Mi hermana y nuestra amiga trabajaron con nosotros también en un momento determinado. Estuvimos procesando, acopiando y construyendo caminos, las tres trabajando juntas. Fue excelente”.

“Mi hermana es una de las mejores operadoras que he visto”, comenta Rachel. “Me enseño los métodos de arrastre. Hay un método para cada trabajo, cuándo y dónde hacer qué, siempre planificando. Conducir junto a un operador capacitado es la mejor manera de aprender. Tuve la suerte de haber tenido a una de las mejores. Se deben considerar muchas cosas cuando se maneja un equipo. El terreno pronunciado, el peso de la máquina, la madera que estás manipulando, el clima e incluso la temporada. Tienes que estar consciente del entorno”.


El procesador 850/568 que Rachel opera para Small Pine Logging.

El procesador 850/568 que Rachel opera para Small Pine Logging.


Después de que su hermana la entrenó para el manejo del skidder, su padre le dio la oportunidad de manejar el procesador. “Me mostró cómo hacer un par de cosas y me dijo: ‘Lo resolverás’. Y supongo que lo hice”, se ríe. Ir de un skidder a un procesador puede representar una gran curva de aprendizaje con los desafíos técnicos agregados. “Si antes has manejado una excavadora, hay controles similares, entonces es mucho más fácil saltar a un procesador y saber qué estás haciendo”. A los 34, Rachel ha operado durante trece años, incluidos los últimos nueve años en un procesador. “Cada año, pienso en conseguir un trabajo diferente. Pero sigo volviendo”.

Small Pine Logging recibió su primer procesador 850 equipado con el cabezal cosechador 568 de Tigercat en agosto del año pasado. La máquina fue adquirida a través del distribuidor de Tigercat, Inland. “Inland ha sido de una enorme ayuda”, dice. “Tyler Povelofskie es mi mecánico favorito. Le gusta que las cosas se arreglen bien, no a medias, y eso es algo que respeto. Tiene una gran ética de trabajo, es fácil trabajar con él y siempre está ahí cuando lo necesitas”.


Curva de aprendizaje

Junto con Inland, el representante local de soporte de producto de Tigercat, Jochen Reiter, entregó la máquina y asistió en la configuración del transporte y el cabezal. Rachel operaba un procesador de una marca diferente antes de subirse al Tigercat. “Soy bastante especial en la manera que quiero manejarlo. Jochen fue de gran ayuda cuando configuramos por primera vez la máquina. Me orientó en el sistema de control del operador y ahora es muy fácil para mí. Ha venido varias veces para ayudarme cuando estuve atascada. Una noche tuve un problema, y cuando me desperté tenía catorce mensajes de él que me explicaban cómo resolver el problema. Cada paso detallado. Él es asombroso”.


 

MI PAPÁ ESTÁ EUFÓRICO QUE SOY UNA OPERADORA, ESTÁ MUY ORGULLOSO.

 


Rachel dice que han sido muy pocas las veces en su vida en que ha estado verdaderamente feliz con sus logros. “Pero estoy feliz con lo que puedo hacer con esta máquina. Tiene más potencia de la que estoy acostumbrada. De hecho, es irreal. Es una máquina increíble con un montón de pequeños detalles que valoras como operadora”.


Rachel con su padre, Randy, y su hermano, Justin.

Rachel con su padre, Randy, y su hermano, Justin.


“Se acostumbró a nuestro 850/568 muy rápido. El segundo día cortó 700 metros cúbicos [aproximadamente 585 toneladas]”, explica Jochen. “La máquina ahora produce 900 metros cúbicos [aproximadamente 750 toneladas], alrededor de trece a catorce cargas de camión por día, lo que es realmente impresionante”, agrega. “Procesan troncos de más de 80 cm [32 pulgadas], algunos de los troncos más grandes que he visto procesar con el 568”.

Asombrada con lo que el equipo de cosecha ha mejorado a lo largo de los años, Rachel confirma: “Te acostumbras a lo que has estado manejando. No sabes de lo que te pierdes hasta que subes a una nueva máquina”.


Motivación

Operar la misma máquina todos los días se puede volver un poco monótono. Cuando se le pregunta cómo se mantiene motivada, Rachel explica: “Compito conmigo misma y con nadie más. Debes pensar qué estás haciendo cada segundo. Es clave tener una estrategia en tu mente para mantenerte rápida y productiva”.

El padre de Rachel está felizmente retirado, pesca y juega al golf en lugar de cosechar. Cuando llegó el 850, su padre vino al bosque para conocerlo, un grato recuerdo para Rachel. No es muy frecuente que su padre, su hermano y ella estén en el trabajo juntos. “Mi papá está muy ocupado ahora viviendo la vida”, dice. “Mi papá está eufórico que soy una operadora. Está muy orgulloso. Por otro lado, mi mamá probablemente preferiría que sea una enfermera y tenga un par de bebés como mi hermana”, se ríe Rachel.


Piel curtida

Rachel no está segura de por qué más mujeres no siguen una carrera como operador de máquina. “Supongo que tienes que tener un poco la piel curtida para trabajar en el bosque”, responde Rachel. “Puede ser intimidante si aún no conoces a alguien en el negocio. La paga es buena, pero es una elección de estilo de vida diferente”.

“Las mujeres son grandes operadoras. Y más mujeres deberían intentarlo”, comenta. “Se necesita delicadeza para operar, y las mujeres la tienen”. Ya sea hombre o mujer, tienes que tener una buena ética de trabajo. Rachel no diría que es competitiva, pero tiene la motivación de ser la mejor dentro de sus posibilidades todos los días. “Nadie te está vigilando cada minuto. Tienes que tener la motivación de seguir proponiéndote nuevos objetivos”.

“Tenemos algunos veteranos en la flota, así que tenemos que considerar conseguir algunos operadores jóvenes con una buena ética de trabajo, lo que puede ser difícil de encontrar. Ahora tenemos tres muchachos de un poco más de veinte años trabajando para nosotros. Todos están trabajando muy bien”, dice. “Las historias y las bromas en la radio son divertidísimas. Todos están constantemente haciendo bromas”.


 

CADA AÑO, PIENSO EN CONSEGUIR UN TRABAJO DIFERENTE.
PERO ¡SIGO VOLVIENDO!

 


Lo importante

Con la pandemia actual, ahora más que nunca, las personas se dan cuenta de la verdadera importancia de la familia. La ética de trabajo de Rachel es producto de su crianza y de los modelos que la rodean. “Mi mamá, mi papá, mi hermano, mi hermana; estoy rodeada de grandes personas, trabajadoras y con grandes corazones”.


Rachel tratando de mantenerse alejada de los árboles.

Rachel tratando de mantenerse alejada de los árboles.


Cuando Rachel no está procesando, está acampando o jugando al golf con su familia y amigos. Ha aprendido a tener paciencia gracias a su juego de golf, donde mejora sus habilidades con el paso de los años. “Arrojé un par de palos al principio”, se ríe. “Pero no lo hago más”.


 

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