Skip to content

Tracción máxima

Los skidders de seis ruedas optimizan la productividad y reducen el impacto ambiental en la región de los Apalaches.

— Chris McMillan

Tigercat suma más de 25 años diseñando y perfeccionando skidders de seis ruedas. Estas máquinas son sinónimos en pendientes pronunciadas y terrenos extremos, esenciales para las operaciones forestales en West Virginia y Maryland. Between the Branches entrevistó a tres contratistas, clientes del distribuidor Ricer Equipment en Summersville, West Virginia.

La escarpada cordillera de los Apalaches define la geografía del área. Agudas crestas montañosas caen hacia valles profundos enmarcados por colinas onduladas cubiertas de maderas nobles que dominan el paisaje. Las altas precipitaciones de la zona representan un desafío adicional para los contratistas forestales.

Triple B Logging

Brad Woodall representa la tercera generación de contratistas forestal y es el propietario de Triple B Logging, con sede en Summersville. Con doce años de experiencia, opera en varios condados del centro de West Virginia.

Su hermano Phillip (“Woody”) Woodall maneja una excavadora con sierra de garras para cortar y preparar grandes ejemplares de madera dura que luego procesa Richard Dillon en el skidder. Brad opera el cargador y la desramadora en el punto de descarga, clasifica los troncos y carga los camiones. Componen la cuadrilla de siete trabajadores Danny Snyder, a cargo de abrir caminos antes de la flota de tala, y los hermanos Russell y Mark Hamrick, choferes de los camiones.
Brad adquirió una Tigercat 234B hace tres años para reemplazar una Barko 495. “Buscaba comprar solo un remolque de desrame a Ricer, así que fui a Lucasville a probar la 234B principalmente por el equipo de desrame, y la máquina me conquistó por completo. El torque de giro era muy superior y la máquina está mucho mejor construida; así que, después de probarla me resultó imposible devolverla”.

Algo similar ocurrió el año pasado cuando compró su skidder. “Siempre usé skidders John Deere, pero al evaluar la última unidad probamos el 648 LII y no nos convenció. Le faltaba fuerza de tracción”, explica Brad. “Así que probamos un 620H nuevo, una semana después evaluamos el 625H y decidimos quedarnos con el 625”. Teníamos un tramo de arrastre muy complicado, de casi una milla con media milla cuesta arriba. El bogie marcó la diferencia”. Brad opera con frecuencia en terrenos empinados. “Casi no tenemos terreno plano. Debemos movernos en zonas muy empinadas. En este sector el suelo es bastante rocoso, pero el bogie lo resuelve sin problemas. Ese fue el factor determinante para decidirnos por este equipo”.

L & L Excavating and Land Clearing

Al día siguiente nos dirigimos al oeste para encontrarnos con Larry Strickland y su hijo Levi, dueños de L & L Excavating and Land Clearing LLC. La cuadrilla recién comenzaba un contrato de tala de 150 acres (60 ha) al norte de Charleston.
La trayectoria forestal de Larry Strickland comenzó en 1978, operando un skidder con cable Deere 440 y un cargador Barko. Con solo doce años, su hijo Levi ya operaba un skidder en el bosque. Comenzó a operar los skidders y a trabajar de forma ininterrumpida. Le dije que este oficio permite forjar un futuro sólido, como me ocurrió a mí”, señala Larry.

Actualmente, Larry y Levi son socios igualitarios de una empresa en pleno crecimiento. Su flota Tigercat cuenta con cinco cargadores 234B, un cargador de orugas T234C, cinco skidders 625H y un skidder 632H. La plantilla de 40 empleados cuenta con aproximadamente dieciocho choferes a tiempo completo. Por su parte, el área de transporte consta de unos 40 camiones y 70 remolques.
L & L se mantiene en funcionamiento permanente. “Procesamos unas 125 cargas por semana, las 52 semanas del año”, explica Levi, quien presta especial atención al equilibrio y al flujo del sistema de cosecha. “Nuestra filosofía es clara: la pluma del cargador debe estar en permanente movimiento. Si el cargador se detiene, se pierde dinero”. La mayor parte de la producción de L & L se transporta a la planta de Weyerhaeuser cerca de Flatwoods. La empresa abastece además a WestRock, mientras que Larry tiene una larga relación comercial con Superior Hardwood, a quien le suministra troncos aserrados desde hace años.

Hasta 2022, Larry no había utilizado skidders Tigercat. Al evaluar la necesidad de incorporar un skidder de seis ruedas, contactó a Tom Ricer, presidente de Ricer Equipment, y compró un 625H, seguido de cuatro unidades más. Larry confirma el impacto positivo de incorporar un skidder de seis ruedas. “Se debe principalmente al mayor aprovechamiento operativo. Con los skidders de bogie logramos sumar muchos más días de trabajo”, explica. Además, su rendimiento en pendientes, especialmente con ayuda de tracción, supera con creces a la de los skidders de cuatro ruedas. “Con los skidders de seis ruedas construimos menos caminos. En West Virginia, cada camino trazado requiere luego siembra y cobertura vegetal para rehabilitar el suelo”, comentan. El 625H reduce el tiempo, los costos y el impacto medioambiental asociados a la construcción y el desmantelamiento de caminos de arrastre.

SC & L Construction and Logging

Nos trasladamos al noroeste del estado de Maryland para visitar a Jerry Sisler, titular de la firma SC & L Construction and Logging, radicada en Friendsville. Fundada en 1983 por Jerry y su padre como socios igualitarios, la empresa opera en West Virginia, Pensilvania y Maryland. Como contratista forestal de cuarta generación, Jerry trabaja junto a sus tres hijos.

La compañía suministra madera a diversos aserraderos de la región. “Todo depende de las mejores ofertas del mercado según la especie”, comenta Jerry. La gama de productos incluye troncos para enchapado, madera para pallets y celulosa. “Separamos el enchapado de calidad para sus compradores específicos, vendemos madera de menor calidad para pallets y suministramos celulosa a Weyerhaeuser para tableros OSB. También abastecemos a la papelera de Covington en Virginia. Además, molemos las copas, que se envían a Kingsford para fabricar carbón vegetal”.
En 2002, Jerry compró sus primeros equipos Tigercat, un cargador 244 y un skidder 620D. Su flota actual suma los skidders 610E, 630E y 635G, un cargador 250D adquirida recientemente y el cargador 244 original. “Comenzamos con el 244 y el 620D, y ya no tuvimos dudas. Comprobamos la gran respuesta de fábrica ante cualquier problema. Es asombroso”.

Jerry utiliza el 610 sobre todo en trabajos menores y aplicaciones de raleo. Para el trabajo en montaña, Jerry destaca la diferencia radical de rendimiento entre un skidder de cuatro ruedas y uno de seis. “Los operamos a la par y el skidder de cuatro ruedas, el 630, que es un equipo grande, solo logra arrastrar un tercio de lo que remolca el modelo con bogie cuesta arriba en terrenos resbaladizos”.
Y añade: “En 2014, cuando empezamos a astillar, comprendimos que necesitábamos mayor capacidad de carga, sobre todo con humedad. Además, con los bogies se evita la formación de huellas profundas en el suelo. Si el equipo impacta contra un tronco, las ruedas traseras de un skidder de cuatro ruedas patinan. Con el bogie, en cambio, la marcha no se detiene. Compré mi primer bogie, un 635E, en 2014, aunque probé uno en el año 2000. De haber adquirido el skidder entonces [el de seis ruedas], habría ganado muchísimo tiempo y eficiencia: no hay comparación en cuanto al empuje en terrenos montañosos o resbaladizos”.

Más